sábado, 3 de abril de 2010

Casa de muñecas


Torvaldo Helmer y Nora están casados desde hace ocho años y tienen tres hijos. Tienen una posición acomodada y habitan una vivienda de gran tamaño. Es Navidad y Nora se alegra de no tener que ahorrar más, ya que Torvaldo será ascendido a Director del Banco después de Año Nuevo. Sin embargo, Torvaldo le insiste en que se mantenga cauta, ya que su primer sueldo en la nueva posición no lo recibirá hasta después de un trimestre y en caso de que le suceda algo, no quiere que ella se quede con deudas. Torvaldo trata a Nora como a una muñeca a la que puede dominar, no confía en sus capacidades intelectuales y no la toma en serio.

Durante las vacaciones navideñas llega de visita Christine Linde, una amiga de Nora a la que no veía desde hace muchos años. Christine se había casado hace ocho años con un hombre adinerado, ya que necesitaba el dinero para poder mantener a su madre y a sus hermanos menores. Cuando su esposo murió no heredó nada, por lo que tuvo que salir a trabajar para mantener a sus familiares. Después de un tiempo su madre murió y sus hermanos menores, ahora adultos, eran capaces de mantenerse por sí solos. Ante esto Nora le pregunta si ahora se siente aliviada, pero Christine le responde que lo único que siente es un vacío y que necesita un trabajo nuevo, para poder subsistir. Nora le promete preguntar a su marido si le puede coneguir un puesto en el Banco.

Entonces Nora le cuenta a Christine sobre sus últimos diez años. Su marido, Torvaldo, cambió de trabajo a un puesto mejor pagado después de la boda. Durante el primer año trabajó tanto que los médicos temían por su vida y le recomendaron un viaje de descanso en el sur. Por esta razón, después del nacimiento de su primer hijo, la familia se mudó a Italia. Hasta hoy Torvaldo piensa que el padre de Nora pagó por el viaje. Nora le confiesa a Christine que en realidad solicitóun préstamo al abogado Krogstad y, en vez de pedirle a su padre que hiciese de garante, falsificó su firma.

Krogstad se dio cuenta del engaño en estas navidades. Nora no aparenta sentirse culpable, ya que todo lo hizo solamente por el bien de su marido y su padre, pero el abogado le aclara que las leyes no toman en cuenta las razones del contraventor, Krogstad intenta extorsionar a Nora y le pide que logre que su marido no lo despida (él trabaja también en el Banco). Torvaldo no le hace caso a su esposa, ya que tambien Krogstad había falsificado firmas. Si tan solo no hubiera negado el acto hubiera sido condenado por el acto... En vez de Krogstad, Torvaldo emplea a Christine. Ya que Nora no cumplió su parte del trato, Krogstad le escribe una carta reveladora a Torvaldo.

Krogstad había cortejado a Christina hacía muchos años, pero ella lo había rechazado porque su sueldo no hubiera alcanzado para mantener a su madre y a sus pequeños hermanos. Ahora Christine le declara su amor y con esto hace a Krogtad tan feliz, que decide hacerle a Nora y a Christine un favor y pedirle a Torvaldo la carta sin abrir. Christin no está de acuerdo, ya que en su opinión Nora y Torvaldo no pueden seguir econdiéndose cosas el uno del otro.

Después de Navidad, Torvaldo lee la carta e insulta de mentirosa e hipócrita a Nora, quién había sido durante ocho años toda su alegría y su orgullo. La acusa de haberle arruinado toda su felicidad, de ser una criminal sin moral, religión o sentido de culpa. Sin embargo, logra que Nora no se suicide y decide ocultar todo lo ocurrido: Nora debe quedarse en casa y aparentar hacia afuera como si nada hubiera pasado. Krogstad le entrega a Torvaldo una segunda carta, en la cual disculpa a Nora de todo lo sucedido, también de la deuda. Torvaldo se alegra, quema las cartas, disculpa a su esposa y piensa que ahora todo estará bien. Pero Nora está decepcionada del comportamiento egoísta de su marido y se da cuenta que lo único que le importa es su honor y su carrera y que la ama igual de poco que su padre la amaba. Nora dice que su padre la trataba como una pequeña muñeca, Torvaldo como una muñeca grande y que los tres niños son asimismo sus muñecos. Nora abandona a su marido y a sus hijos al mismo tiempo que analiza la moral y el rol del hombre y la mujer en la sociedad.

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