domingo, 6 de febrero de 2011

Secretos


De pronto miro al techo de mi habitación, mientras recuerdo el diálogo de una página que termina y sonrió a tus dulces palabras que mis oidos desconocen y mi mente atesora, cuan gemas doradas de oro infinito, del mismisimo diamante con el que esta hecho el reflejo de esta alma incompleta y fragil, aquella alma que espera pacientemente a su otra mitad.

Tan dulce y suave resulta tu "no-presencia", tan envidiable es la cercania y tan lejos quedan los sueños... mirando las estrellas lejanas que luchamos por alcanzar, por hacer nuestras justo como nuestros corazones.

Tan perfecta sintonia, tan imperfecta situación, tan extraña coincidencia el haberte conocido; y miro al cielo rogando porque siempre sintamos lo mismo, rogando porque algún día podamos decirlo, porque nuestros secretos ya los sabemos, los intuimos... sólo quisiera saber, cuando será el tiempo de revelarlos, de que conozcan la luz del amor verdadero, de un sueño cumplido...