jueves, 15 de diciembre de 2011

El corazón dice...


-"Mírate, pero tan solo mírate... descúbrete a ti misma, descubre el pensamiento perdido, robado por aquella persona.
Mírate, pero tan sólo mírate... date cuenta en tu reflejo, fija tu mirada en tus propios ojos y descubre que es lo que pasa por tu mente...
Mírate, pero tan sólo mírate... date cuenta que has perdido, que has quedado prisionera ante aquella sensación placentera..."

-"¿Sensación placentera?"

-"Si"

-"¿Cómo? ¿Cuál? ¿De qué hablas?"

-"Hablo de ti; de ti cada mañana cuando despiertas con la ilusión de verle una vez más; de cada suspiro derramado en tu habitación; de cada sonrisa fugaz, aquellas que sueltas orgullosa, porque has encontrado a alguien que ha logrado hacerte sonreír; hablo de ti, cuando le extrañas; hablo de ti, dulce prisionera sin salida; hablo de cada minuto de angustia, de cada momento de inseguridad; hablo de ti con esa insistencia necia de hacerme latir como vil loco, como un esclavo; hablo de ti por todo lo que me haces sentir, por lo que él te hace sentir..."

-"¿Eso es malo?"

-"Para nada, me has devuelto la vida"

-"Te equivocas"

-"¿Por qué?"

-"Porque no he sido yo quien te ha devuelto la vida... ha sido él"